Objetivo y diseño

El Ministerio de Asuntos Exteriores, al proporcionar financiación y ofrecer seguros, facilita el comercio y las inversiones para el desarrollo en un gran número de países.

DGGF une la ayuda y la actividad comercial

Para el Dutch Good Growth Fund (DGGF) es crucial que empresarios holandeses y locales tengan la oportunidad de hacer negocios de manera responsable en mercados emergentes y países en desarrollo. Al mejorar el acceso a la financiación para empresarios e inversores, el DGGF une la ayuda con la actividad comercial. Los empresarios y fondos de inversión que tengan buenas propuestas, relevantes para el desarrollo, pueden acudir al DGGF para solicitar préstamos, avales y capital (a través de fondos intermediarios). De este modo, el DGGF facilita el acceso a los mercados, a la vez que refuerza las infraestructuras financieras, tanto la holandesa como la del país en cuestión.

Prioridad para jóvenes y mujeres empresarios

Se presta especial atención a jóvenes y mujeres empresarios, así como a emprendedores en estados frágiles. El DGGF opta por fondos intermediarios y financiación de planes de inversión y exportación de empresarios holandeses que quieren mejorar la financiación de estos grupos de destino.

Al realizar la valoración del contenido de las solicitudes, el DGGF evalúa específicamente la relevancia de los proyectos de inversión para estos grupos de destino. De este modo, los expertos pueden estudiar las propuestas de los empresarios holandeses en cuanto a las cuestiones de género. Esto puede dar lugar al uso de la asistencia técnica (AT). Por ejemplo, si se trata de producción local por parte de mujeres.

La AT se enfoca en reforzar los factores del entorno directo, como la formación en métodos de producción, las instalaciones médicas primarias, la conciliación del trabajo con el cuidado o la educación de los niños, o la igualdad en las circunstancias laborales y los ingresos. La finalidad es reforzar la posición económica de las mujeres implicadas directamente en el proyecto de inversión. En el caso de empresarios jóvenes o en estados frágiles, el DGGF estudia por iniciativa propia cómo el fondo puede ofrecer ayuda especializada a través de la AT, por ejemplo a través de formación técnica o de marketing

Responsabilidad social corporativa internacional (RSCI)

Desde el DGGF queremos combinar beneficios y viabilidad a largo plazo con efectos estructurales económicos y sociales. Para hacer realidad esta aspiración, es imprescindible que los empresarios, tanto holandeses como locales, operen de una manera adecuada desde el punto de vista de la responsabilidad social corporativa internacional (RSCI).

La premisa más importante de la RSCI para el DGGF es que los empresarios asuman su propia responsabilidad. En este sentido, las pautas de la OCDE constituyen el punto de partida. Deben estar al corriente de los aspectos y riesgos de la RSCI que sean relevantes para ellos, así como estar en disposición de demostrar que los han tenido en cuenta (por ejemplo, aplicando una política RSCI e incorporando aspectos de RSCI en sus sistemas y procedimientos). Los responsables del DGGF lo comprueban sobre la base de las directrices de la OCDE y de las normas de rendimiento de la CFI, así como de la lista de exclusión del FMO.

Una segunda cuestión importante es la posibilidad de mejorar. Trabajar en países con ingresos bajos e intermedios y mercados emergentes implica que las circunstancias no son las mejores. Cuando los aspectos relacionados con la RSCI no reciban la suficiente atención, los gestores aportan puntos de interés y ofrecen a los empresarios la oportunidad de mejorar. Esto puede hacerse con cursos de formación o asistencia del DGGF. Durante la ejecución, las empresas deben presentar informes regulares acerca de (la evolución de) las cuestiones de RSCI.